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Cambio de roles “Niños con autoridad”

Por febrero 22, 2019Blog, Psicología
niños con autoridad

Cambio de roles “Niños con autoridad”

Les llamo “niños con autoridad” a las mujeres y los hombres en Edad Diamante, a esos grandes seres humanos con lunares en la mano que son marcas de sabiduría. Valoremos sus consejos, sus enseñanzas, sus experiencias de vida.

¿Por qué digo que son niños con autoridad? Porque es común verlos actuar como niños, pero en su caso ellos conocen la autoridad y saben cómo manejarla, por eso no permiten que sus hijos pretendan invertir los papeles y los quieran mandar, regañar, ignorar, humillar y hacerlos a un lado.

Hace algunos años escribí un libro titulado Mujeres y hombres en Edad Diamante, como un homenaje, un esfuerzo para dar voz a nuestros adultos mayores, que tienen una gran cantidad de necesidades y muchas ganas de ser escuchados, y a quienes sus hijos en lugar de tomarlos en cuenta, lo hacen a un lado y los ignoran.

No olvidemos que el ser humano comienza y termina la vida en condiciones similares, con el paso de los años nos “volvemos como niños”, esto lo comprobé mientras escribía el libro y me adentraba poco a poco en el tema, me di cuenta que los mientras más grandes se hacen las personas más se parecen a los niños.

Los adultos en Edad Diamante aunque actúen como niños no dejan de ser adultos, y ya no podemos poner consecuencias a sus actos porque no son nuestros hijos. Incluso pueden llegar a ser altaneros, groseros, quejarse de todo, ser poco agradecidos con quienes los rodean y se encargan de su cuidado, pero recordemos que hace varias décadas, cuando ellos eran niños, vivieron con el temor constante al castigo: “te educo por tu propio bien”, “y aunque te pegue o te humille de palabra, es solamente por tu bien”, les decían sus padres y sus profesores.

Los niños no tenían elección estaban a merced de los adultos y se veían obligado a reprimir sus emociones, así, cuando fueron padres nos educaron de la misma forma y seguramente hoy vemos reflejados en nosotros lo que no nos gusta de ellos. Pero ¿se han fijado cuántos abuelitos hay con bolsas debajo de los ojos?, éstas en ocasiones, son consecuencia de las lágrimas no lloradas y reprimidas.

Tratemos de ponernos en sus zapatos y comprenderlos un poco más. Seamos empáticos, comprensivos, generosos, amorosos con las personas mayores, recordemos que nuestros hijos observan como nos comportamos con ellos y algún día estaremos en ese lugar.

Si quieres profundizar en este tema haz click en la tienda On Line con el libro “Mujeres y Hombres en Edad diamante”

Por Ale Velasco.
Abrazo de Chango Marango