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Carrito

¡Capitán, vuelva a bordo!

Por mayo 8, 2019Blog, Crianza
Capitán vuelva a bordo

Asumir la responsabilidad de llevar el timón del barco es necesario para que los marineros se sientan seguros en la embarcación. Hace un tiempo escuchamos que un crucero se hundió y que su capitán se bajo del barco y por más que le decían “Capitán, vuelva a bordo”, él no regresó.

Cuando se respeta al capitán, se cumplen las órdenes, los marineros lo quieren y saben que lo que se pide es por el bien de todos sus compañeros, en ocasiones sienten un poco de miedo porque si no cumplen las reglas tendrán sus consecuencias tarde o temprano.

Nunca pretenderán ser amigos de su capitán o se corre el riesgo de perder el orden de la jerarquía, se podrán llevar muy bien con él pero nunca serán amigos. Los marineros podrían confundir estar en el mismo nivel y romper la confianza con su capitán.

Ahora, traslademos esto a los hogares: cada vez es más común ver madres que le tienen pavor a la adolescencia de sus hijos, imagínense cómo ha cambiado la educación. Hace unas décadas los padres controlaban a sus hijos con la mirada y hoy ya no saben cómo guiarlos y, sin darse cuenta le están dando el poder a sus hijos, convirtiéndolos en pequeños tiranos y creando unos monstruos.

No temas poner límites, en decir NO de vez en cuando, compórtate como un verdadero Capitán del barco, confiada y segura de que estás haciendo lo mejor por la educación de tus hijos.

No seas la madre perfecta que sólo quiere que sus hijos la amen, mejor elige ser una verdadera Capitán en tu familia, cuando tienes el respeto, el amor llega por añadidura.

No tengas miedo, tus hijos necesitan de una madre firme y confiada, que impone reglas, horarios, rutinas. Es lógico que de repente los marineros reclamen, pero no te alteres, sólo guiarlos con valores, convencida que estás dando lo mejor, por momentos te cansarás y estarás a punto de rendirte, ¡no lo hagas!, tus hijos necesitan de ti, de una guía en la que puedan confiar y que los haga sentirse seguros en la travesía de la vida.

¡Capitán, vuelva a bordo! Evita soltar el timón de la vida de tus hijos, hasta que sean adultos y ya no necesiten de ti, tomando en cuenta que siempre estarás pendiente de ellos, pero desde la distancia, respetando su espacio y tiempo para que ellos vayan madurando, para que el día de mañana puedan dirigir su propia embarcación, sin la necesidad de tu ayuda.

Abrazo de Chango Marango.
Ale Velasco.