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Reglas y normas para los adolescentes

Por agosto 31, 2018Blog, Crianza
Normas para los adolescentes

Reglas y normas para los adolescentes

Es decisivo que los papás eduquen con reglas y normas dentro del hogar, seguramente los niños no estarán de acuerdo, pero con comunicación y después con una buena negociación estarás cada vez más cerca de tus hijos.

El amor firme con límites busca combinar el cariño y la solidez, para que los padres intervengan directamente sin miedo con los hijos. Estando totalmente convencidos que hablando amorosamente, pero con firmeza, se logrará que los hijos entiendan que se les quiere, y todas las reglas que los padres establezcan es por el bien de ellos, ya que los progenitores son los encargados de su bienestar.

El miedo hacia los adolescentes es un fenómeno muy común en los padres de hoy. De hecho comienza desde muy temprana edad: cuando el niño tiene 3 años y se necesita establecer un plan de acción, los papás se aterran de lo que pasará cuando su hijo tenga 15 años, por eso la importancia de brindar una disciplina basada en valores.

Es decisivo invertir el tiempo ahora, para que el problema no se presente nuevamente, ya que si se deja pasar, se puede ir haciendo más grande e incontrolable. No se les hace ningún daño a los hijos, no se debe manejar sin culpas y sin miedo, pensando que todo esto es por su bien.

Los progenitores, en el transcurso de la adolescencia, tendrán que seguir fijando límites para sus hijos. Por otro lado, los jóvenes deben aprender a respetar las reglas y a poner límites a su conducta como preparación para ingresar en la vida adulta.

En mi tesis acerca de la importancia de la comunicación entre padres e hijos, que ganó el premio nacional del DIF en 1994, afirmo que los niños que son educados con límites amorosos crecen también en autoestima. Es de suma importancia que los padres conscientemente toquen a sus hijos, porque en muchas ocasiones lo hacen de manera espontánea, pero no es suficiente. Los padres, mientras más llenen el tanque emocional de los hijos, más saludable será su identidad sexual y reaccionarán positivamente en la guía paternal en todos los ámbitos de su vida (Velasco 2005).

Los papás tienen que equilibrar el hecho de fijar límites con dar a los adolescentes una libertad apropiada para su edad. Los jóvenes siempre buscan romper las reglas y extralimitarse, pero para eso están los progenitores, para saber guiar a sus hijos con normas y reglas.

Implantar las reglas sólo significa hacer cumplir estos límites de manera eficaz, sin enojos y regaños, sino de una manera constante. Los padres que tienen confianza de la educación que están brindando a sus hijos lograrán es que crezcan más seguros.

Por supuesto, establecer las reglas no basta. Los padres de hoy tienen que explicar sus razones a los adolescentes y darles la posibilidad de defender su postura. De esta manera se brinda la oportunidad a los jóvenes de decir lo que no les parece o lo que no están de acuerdo, de sentirse escuchados y comprendidos.

Según investigaciones, los padres excesivamente controladores suelen crear adolescentes rebeldes, así como los padres excesivamente permisivos crean adolescentes conflictivos. Cervantes afirma que los padres no deben ser siempre rigurosos ni siempre blandos, que deben escoger el medio entre dos extremos, en esto está el punto de la discreción.

Lo anterior es totalmente cierto, ya que si se jala más de un lado que de otro, lo único que puede ocurrir es que esa cuerda se reventará, y cuando eso ocurre los adolescentes explotan y huyen del hogar, o se casan o se emborrachan o se embarazan, se drogan porque ya no pueden más con el exceso de control de los padres.

El lenguaje del cariño y la firmeza mejoran la relación entre padres e hijos. Un niño querido es un ser humano seguro de sí mismo, protegido por sus padres, convencido que todos los límites amorosos marcados son única y exclusivamente por su bien, un hijo escuchado no será agresivo.

Los límites en la educación brindan seguridad a los niños, ya que ellos se enriquecen y prosperan cuando se marcan límites precisos. Aprenden que las acciones tienen consecuencias, tanto internas como externas. Al ayudar a tu hijo a conectarse se encontrará a sí mismo.

Con el paso del tiempo y la madurez del niño, los padres se dan cuenta que es mejor detenerse y luego pensar para poder platicar con los pequeños en lugar de explotar y gritar.

El amor firme con límites otorga a los hijos seguridad para comportarse clara y coherentemente en el mundo. Es importante establecer objetivos con claridad, los padres de hoy se agobian por un sin fin de situaciones, tales como si el niño no come, si no se baña, si no hace la tarea, si hace muchos berrinches, si le pega a su hermano, si no hace caso, si hace tiradero, y en lo que los padres se deben enfocar es en solucionar éstos problemas uno por uno.

Un consejo que doy muy a menudo en mis conferencias es que los padres de familia luchen las batallas importantes con sus hijos, ya que muchos eligen pelear todos los conflictos que suceden durante el día. Pero lo único que ocurre es que la relación cotidiana se lastima.

Recuerdo que en una ocasión una madre me contó que le pidió a su hijo de cinco años que se lavara las manos y su hijo no quiso hacerlo, entonces comenzó la peor batalla, mandó a todo mundo para ver si lograban que obedeciera, pero el niño persistía en su negativa a lavarse las manos. La madre, ya histérica, hasta con toallazos le dio con tal de que lo hiciera.. Lo que debió hacer fue darle un poco de gel antibacterial y listo. Por eso digo que luches las batallas que valgan la pena, las que no, hazlas a un lado y serás más feliz.

Poner límites en los niños es una gran ayuda, María Angélica Verduzco, en su libro Cómo poner límites a tus niños sin dañarlos comenta: “Yo, adulto, soy el responsable de su bienestar y de enseñarle lo que puede hacer o hasta dónde puede llegar y cuáles son las consecuencias de sus actos “. Establecer un límite es una labor de prevención y una manera de decirles te quiero, me preocupo por ti, por eso te digo lo que puedes hacer.

Los padres de familia deben de fijar límites con claridad, para que los adolescentes sientan en qué momento se están pasando, por eso lo decisivo de que los progenitores funjan como una brújula en la vida de sus hijos.

El objetivo real de la disciplina es enseñar a los niños a desempeñarse fácil y felizmente en este mundo. La firmeza es una gran ayuda en el desarrollo de los niños. Sin ella los niños no desarrollarán un control interior. Los padres que dejan hacer lo que quieran a sus hijos por miedo a traumarlos, lo único que logran es no prepararlos para un mundo real. Es esencial enseñar a los niños a conseguir una autodisciplina.

También es fundamental fijar límites razonables con los adolescentes, de esta manera logaremos que nos hagan caso y nos obedezcan, ya que si las reglas son congruentes con el desarrollo del joven, las llevará a cabo sin problema. Los padres durante la adolescencia deben de ir asumiendo riesgos para que sus hijos fortalezcan sus raíces y vayan extendiendo sus alas, para que cuando estén listos empiecen a volar del nido de sus padres.

Es decisivo que los padres utilicen el Método del lenguaje del cariño combinado con el amor firme con límites, de esta forma respetarán a tus hijos evitando los regaños y castigos, y se convertirán en mejores formas de comunicarse para lograr mejorar la relación entre padres e hijos, buscando cada día armonía y equilibrio en la vida familiar.

Por Ale Velasco.
Abrazo de Chango Marango